En el mundo no podemos encontrar a un gran número de tortugas marinas en cautiverio. Las que se conservan son debido a que sufrieron alguna herida por alguna red de pesca, fueron atacadas por algún depredador, recibieron el impacto de una embarcación o una enfermedad las dejó incapacitadas. Las incógnitas que se tienen acerca de las tortugas marinas en estado salvaje no pueden ser esclarecidas por las que se mantienen en cautiverio, debido a que presentan comportamientos completamente distintos y sus etapas naturales han sido de alguna manera interrumpidas.

Cuando una tortuga herida es descubierta, recibe atención médica y se le realiza una valoración para saber si no padece otras complicaciones que la mantengan en riesgo o heridas internas que requieran de una intervención quirúrgica. El objetivo final es que una vez sana, sea devuelta al mar para que continúe con su ciclo de vida, aunque si los veterinarios o especialistas observan que ya no es posible que el quelonio sea capaz de valerse por sí mismo en el océano, un grupo de personas encargadas de su cuidado y preservación, le proporcionarán la atención que necesita por el resto de su vida. Cautiverio no es sinónimo de crueldad; aunque todos los animales merecen su libertad, hay individuos que de no ser por la ayuda que reciben de estas organizaciones, morirían por causas que pudieron haberse solucionado.

Cautiverio no es sinónimo de crueldad; individuos que han sido sanados, son nuevamente liberados al mar.

Según datos del zoológico de Houston, se han tratado más de 200 tortugas marinas desde el año 2010, en donde el esfuerzo de veterinarios, científicos, universidades y voluntarios, todo sin fines de lucro, tuvieron la satisfacción de devolverlas al mar completamente sanas. De igual forma ellos trabajan en conjunto con la granja de tortugas marinas del laboratorio Galveston en donde atienden casos más alarmantes y que requieren de cuidados muy especiales.

Tortugas marinas en acuarios.

Tortuga marina en un acuario.

En la granja Galveston se han atendido a individuos que por ingerir basura humana desarrollaron infecciones bacterianas en pulmones e intestinos, y otros han llegado con fuertes infecciones en la piel y múltiples tumores, por lo que su recuperación puede llevar de meses a años. Esta granja permite la entrada al público en general de manera gratuita donde solamente se les autoriza observar. Durante el recorrido el personal realiza pláticas educativas y resuelve todo tipo de dudas. Tal acción ayuda a que la sociedad tenga una nueva mirada hacia las tortugas y la fauna marina en general, lo que conlleva a que niños y adultos tengan el hábito de conservar y transmitir todo lo aprendido a personas cercanas.

No solo científicos, biólogos o veterinarios colaboran en la preservación de las tortugas marinas que viven tanto en cautiverio como en su hábitat natural, pues personas con diferentes estudios realizan valiosas aportaciones que hacen posible todos estos avances. Por poner un ejemplo, grupos de diseñadores gráficos voluntariamente crean señalamientos de sensibilización que son colocados en las playas de anidación, así como también se encargan de diseñar los folletos informativos y la papelería en general. De no ser por estas personas que trabajan sin recibir un salario a cambio, las instalaciones, el equipo requerido y la difusión de las acciones realizadas se verían muy limitados y probablemente no todas las tortugas marinas podrían ser auxiliadas.

Unirnos a actividades voluntarias nos dejará mucho aprendizaje y valiosas experiencias, pero sobre todo, una gran satisfacción.

Los zoológicos, centros de investigación y granjas para tortugas marinas no son fáciles de mantener y menos cuando la fuerza de los fenómenos naturales se hacen presentes causando pérdidas. En el año 2008, el huracán Ike causó daños en algunas paredes y techos del recinto Galveston, y aunque afortunadamente los reptiles estuvieron a salvo, hubo necesidad de reparar los deterioros. Es parte del trabajo resolver los problemas y siempre ocurrirán cosas imprevistas, pero hay gastos muy fuertes en los que se requieren más manos y más cantidad de aportaciones voluntarias.

Tú puedes investigar si en tu ciudad existen lugares especializados en la preservación de tortugas marinas y si no, cuentas con otras opciones. Tienes la alternativa de aportar donaciones vía web a centros ubicados en ciudades cercanas o incluso en países del otro lado del mundo (sugerencias debajo), o también puedes unirte a otro tipo de campañas que también son importantes para la preservación de las tortugas marinas como la limpieza de playas o la impartición de pláticas para la conservación del ecosistema acuático. Siempre habrán asociaciones que necesitarán de nuestras manos y de nuestra responsabilidad; el unirse a este tipo de actividades nos enseña a ser organizados, participativos, a trabajar en equipo, a compartir y escuchar ideas y a tener una visión más amplia sobre lo que ocurre a nuestro alrededor; aparte de ello deja muchísimo aprendizaje y valiosas experiencias, pero sobre todo una gran satisfacción.

Ayudemos a las tortugas marinas.

www.conserveturtles.org/

www.seaturtlecamp.com

www.selvanegra.com.mx/

 

 

Referencias

http://www.smithsonianmag.com/smart-news/captive-sea-turtles-extract-their-revenge-by-making-tourists-sick-14169322/

https://www.fws.gov/northflorida/seaturtles/Captive_Forms/20130213_revised%20_standard_permit_conditions_for_captive_sea_turtles.pdf

http://www.seaturtle.org/pdf/JonesTT_2011_JExpMarBiolEcol.pdf

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3572663/