Lepidochelys olivacea

La tortuga olivácea es una especie perteneciente a la familia Cheloniidae, por lo tanto, es un quelónido. Se identifica por estar entre las tortugas marinas más pequeñas, compitiendo con la tortuga lora (Lepidochelys kempii) quien tiene un tamaño corporal similar, además de una apariencia externa muy parecida.

Su taxonomía ha sido modificada varias veces. Primero fue nombrada como Testudo mydas minor. Tiempo después fue reconocida como Chelonian olivacea y finalmente se le asignó Lepidochelys olivacea.

Descripción

Como su nombre lo indica, es una tortuga con una apariencia verdosa en su anatomía. Tanto el caparazón como la piel, presentan un verde olivo difuminado que se disuelve hasta convertiste en amarillo pálido en el área del plastrón. Ese color amarillento también se presenta en la boca, nariz, cuello y en el contorno de todo el caparazón, exhibiendo un definido delineado.

El peso de los adultos oscila entre los 35 y los 50 kilos y la longitud corporal entre 55 y 80 cm.

Las crías por su parte, mantienen un peso de 28 gramos y miden 4 cm los primeros días luciendo mucho más oscuras que las maduras, pero conforme van creciendo, el color va adquiriendo el verde olivo que las caracteriza. Algunas veces se cubren de rojizo debido a la concentración de algas que ahí se alojan. En el caparazón se observa de cinco a nueve escudos a los costados y grandes garras en sus aletas.

Distribución

En la playa Rushikulya ubicada en la India, se han registrado arribadas de hasta 200,000 tortugas.

Se distribuyen por varias partes del mundo. Son conocidas por desplazarse entre las zonas oceánicas y neríticas y anidan en alrededor de 60 playas, pero las “arribadas” solamente se producen en México, Panamá, Nicaragua, Costa Rica y la India. Abundan en las regiones tropicales de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico, excluyendo el mar Caribe.

Realizan migraciones en grandes números a inicios del mes de noviembre, pero algunos machos permanecen en sus mismas áreas oceánicas y se aparean con las hembras que se dirigen hacia sus rutas con destino a las playas de anidación.

Su trayectoria pasa por aguas que pertenecen a países como Brasil, Indonesia, Japón, Papúa Nueva Guinea, Trinidad y Tobago y Estados Unidos, específicamente en Hawai, por mencionar algunos.

Se mantienen dentro de los primeros 15 kilómetros cercanos a la costa, prefiriendo aguas de baja profundidad para encontrar comida y tomar el calor del sol. Se avistan también en bahías y estuarios.

En la playa Rushikulya ubicada en la India, se han registrado arribadas de hasta 200,000 tortugas, un espectáculo natural totalmente maravilloso.

Alimentación

Su dieta es variada e incluye varias especies marinas como langostas, cangrejos, camarones, algunos tipos de pescados, caracoles y medusas. Increíblemente el comportamiento en cautiverio se torna diferente, pues se han registrado casos de canibalismo. Son mayormente carnívoras cuando aún no han alcanzado la etapa de la adultez.

Se complementan con la ingesta de algas marinas cuando las presas no son muy abundantes. Son capaces de sumergirse hasta 150 metros para encontrar su alimento.

Reproducción

Las parejas se aparean muy cerca de las costas. Las temporadas de anidación se presentan de junio a diciembre y en algunas regiones la sincronización se da de manera muy exacta, dando como resultado arribadas con cientos o miles de hembras que tocan tierra firme para encontrar un sitio que sea adecuado para depositar sus huevos. Esto por lo general se hace durante las noches y cavan un nido en la arena de hasta 55 cm de profundidad en el que dejarán alrededor de 100 huevos.

Las hembras pueden almacenar esperma en el cuerpo para un uso posterior. Como en todas las especies de tortugas marinas, la temperatura del nido donde están depositados los huevos determinará el sexo de la cría.  Durante una sola temporada una hembra realiza de dos a tres puestas y los huevos tienen la forma y el color de unas pequeñas pelotas de ping-pong.

Las jóvenes crías rompen el huevo después de 50 o 60 días y a partir de ahí comienzan a valerse por sí mismas, cuidándose de depredadores y buscando instintivamente el camino al que será su nuevo e inmenso hogar.

Amenazas

Como amenazas naturales principales podemos mencionar a las serpientes, zarigüeyas y aves, quienes atacan huevos o crías que se dirigen al mar. Los ejemplares adultos se protegen de los grandes tiburones.

En algunas sociedades de África y Asia, las tortugas marinas son respetadas y apreciadas como animales sagrados, por lo que cualquier acto inhumano que atente contra su vida es duramente castigado. Pero en otras latitudes como Costa Rica, hace no muchos años, la recolección de sus huevos era legal y los aldeanos de las zonas cercanas acostumbraban a realizar los robos dentro de las primeras 36 horas de colocados, llegando a almacenar millones de piezas para la venta, lo que impedía toda posibilidad de que Lepidochelys olivacea se reprodujera en zonas específicas del mundo, afectando sus números poblacionales de manera general.

Estado de conservación: Vulnerable

Es considerada la especie más abundante de tortugas marinas, pero lamentablemente, también una de las más amenazadas y en peligro de desaparecer en muy pocos años, ya que las cifras descienden a un ritmo muy alarmante, registrando bajas considerables cada vez que se realizan estudios de población. Su falta de popularidad, comparada con la tortuga verde o carey, hace que su situación y estado de conservación sea muy poco conocido.

El olvido de redes de pesca y la contaminación, interfieren en su ciclo de vida natural y les ocasiona daños irreversibles. Los trabajadores que se dedican a la pesca de arrastre, matan accidentalmente a cientos de tortugas marinas que finalmente son devueltas sin vida al mar. Tan solo entre 1993 y 1999, más de 50,000 tortugas fueron encontradas muertas a lo largo de toda la costa de Orissa, India, como resultado directo de la pesca ilegal y los objetos pesqueros olvidados.

La iluminación artificial de zonas urbanizadas hace que tanto hembras como las crías se desorienten en su trayecto hacia el mar, lo que hace que permanezcan más tiempo en tierra a beneficio de los depredadores terrestres.

En algunas partes del mundo, la tortuga olivácea está considerada como especie vulnerable, pero en otras regiones, está catalogada como en peligro crítico. Cualquiera que sea el caso, lo cierto es que muchos factores ponen en riesgo la integridad de este hermoso reptil marino.

 

 

Fuentes

Pamela T. Plotkin. Biology and Conservation of Ridley Sea Turtles. JHU Press, 2007.

http://www.iucnredlist.org/details/11534/0

http://www.seeturtles.org/olive-ridley-turtles/

https://www.nwf.org/Wildlife/Wildlife-Library/Amphibians-Reptiles-and-Fish/Sea-Turtles/Olive-Ridley-Turtle.aspx

http://www.nmfs.noaa.gov/pr/species/turtles/oliveridley.html